Blogger Template by Blogcrowds.

Edipo Rey - Sófocles



Resumen:

Mito de Edipo: rey de Tebas, hijo de Layo y Yocasta, rey y reina de Tebas respectivamente. Un oráculo advirtió a Layo que sería asesinado por su propio hijo. Decidido a rehuir su destino, ató los pies de su hijo recién nacido y lo abandonó para que muriera en una montaña solitaria. Su hijo fue recogido por un pastor y entregado al rey de Corinto, quien le dio el nombre de Edipo (pie hinchado) y lo adoptó como su propio hijo. El niño no sabía que era adoptado y, cuando un oráculo proclamó que mataría a su padre, abandonó Corinto. Durante su travesía, encontró y mató a Layo, creyendo que el rey y sus acompañantes eran una banda de ladrones y así, inesperadamente, se cumplió la profecía. Solo y sin hogar, Edipo llegó a Tebas, acosado por un monstruo espantoso, la Esfinge, que andaba por los caminos que iban a la ciudad, matando y devorando a todos los viajeros que no sabían responder al enigma que les planteaba. Cuando Edipo resolvió acertadamente el enigma, la esfinge se suicidó. Creyendo que el rey Layo había muerto en manos de asaltantes desconocidos, y agradecidos al viajero por librarlos del monstruo, los tebanos lo recompensaron haciéndolo su rey y dándole a la reina Yocasta por esposa. Durante muchos años la pareja vivió feliz, sin saber que ellos eran en realidad madre e hijo. Pronto Edipo descubrió que involuntariamente había matado a su padre. Atribulada por su vida incestuosa, Yocasta se suicidó y, cuando Edipo se dio cuenta de que ella se había matado, se quitó los ojos y abandonó el trono. Vivió en Tebas varios años pero acabó desterrado.

Personajes

Edipo: Hijo de Layo y Yocasta abandonado a su suerte tras nacer debido a una profecía, heredero del trono de Tebas al cual accedería tras asesinar inconscientemente a su propio padre y rey de Tebas en aquel momento, cumpliendo la profecía que años atrás le había pronosticado un oráculo a su padre por la cual Edipo le asesinaría.

Creónte: en la obra resulta ser el hermano de Yocasta. La posición que asume dentro de los acontecimientos es que al momento de morir Edipo se apodera del trono sin dejárselo al hijo Edipo, Eteocles que en ese momento era al que le correspondía el trono. En una batalla murieron los dos hermanos: Polinices y Eteocles y volvió a tomar el trono creón decretando que se negaran los ritos funerarios a todos los que habían luchado contra la ciudad.

Sus virtudes y cualidades son que es un hombre pasivo, capaz de resolver problemas y de desempeñar un papel de buen gobernante y se caracteriza también por ser un individuo seguro de si mismo, audaz y de convicciones firmes.

Tiresias: Era el encargado de anunciar las profecías a Edipo y supo muy bien tomar el papel de hacerle un poco impertinente la vida a Edipo. Era ciego gracias a que se decía que había visto a Atenea mientras se bañaba.

Yocasta: En lo personal el personaje de Yocasta me lo imagino como una mujer muy sentimental, dramática y solidaria. Me parece que estuvo bien en no quererle hacer daño a su propio hijo tratando de que no se diera cuenta de que había matado a su padre y Yocasta hizo todo lo posible para ayudarlo pero al momento de suicidarse por no haber logrado su objetivo se me hace la manera mas tonta de perder tu vida y a la vez un “salirte de los problemas” que nadie merece.

Un comentario que me gustaría hacer acerca de Yocosta y nuestra sociedad actual es que estamos en una cultura del indiferismo en donde nos da lo mismo mover un dedo o no, trabajar o no, ayudar o no y es algo realmente deprimente que la gente piense de esta manera cuando hay por ejemplo gente muriéndose de hambre en la calle y tu no puedes ayudarles ni siquiera con un peso!!! Esa era una virtud que tenía Yocasta desde mi punto de vista. Que le gustaba ser solidaria y ayudar.

Personajes secundarios: Corifeo (Vocero del pueblo) Mensajero (Lleva a Tebas la noticia del Rey de Pólibo) Paje (Testigo y relator de los últimos sucesos y el desenlace final) (Sacerdote) Ministro del culto religioso de Zeus. Pastor o Siervo (Anciano, antiguo servidor del difunto rey Layo)
_______________________________________________________________


Datos del autor
Nombre: Sófocles
Biografía: CLIC AQUI!!


INTRODUCCIÓN

Desde las primera líneas de Crónica de una Muerte Anunciada, el lector ya sabe cuál es el final de la novela, lo que desconoce son las causas de la muerte tan anunciada de Santiago Nasar y cómo se produjeron los hechos que le costaron la vida. Paso a paso, a través de testimonios distintos, se va construyendo la crónica de una de las muertes más anunciadas.

Resumen
El día que mataron a Santiago Nasar, se levantó a las 5:30 de la mañana, después de haber asistido el día anterior a la boda de Ángela Vicario. Se dirigía al puerto para recibir al obispo que venía en barco a darle la bendición al pueblo. Santiago era el hijo único de un matrimonio por conveniencia, era rico, su padre era árabe, tenía una hacienda y le gustaban las armas, mientras que su madre era sensible y sólo amaba a su hijo.

Esa mañana, Santiago sentía un dolor de cabeza y había tenido sueños extraños la noche anterior, pero ni él ni su madre, Plácida Linero, previeron el peligro que le esperaba. Salió vestido de lino blanco después de haber desayunado. Victoria Guzmán, la cocinera, estaba enterada de que iban a matar a Santiago, pero no le dijeron nada porque en el fondo, Victoria Guzmán deseaba que lo mataran. En el suelo, había una carta de advertencia para Santiago en donde le especificaban quiénes lo matarían, por qué razones y a qué hora lo harían, pero cuando Santiago salió, ni él ni nadie la vio hasta después del asesinato.

Santiago Nasar salió por la puerta principal y se dirigió rumbo al puerto. Al pasar cerca de la tienda de Clotilde Armenta, Pedro y Pablo Vicario, gemelos de 24 años, ya estaban esperando a Santiago para matarlo, sin embargo, Clotilde les pidió que dejaran sus asuntos para después por respeto al obispo.

El obispo no bajó del barco y desde allí dio la bendición. Santiago se sentía decepcionado, pues esperaba besarle la mano. De regreso se encontró con Margot, la hermana del narrador, quien invitó a Santiago a la casa a desayunar, pero éste prometió regresar en cuanto se cambiara de vestimenta. Muchos de los que estaban en el puerto sabían que a Santiago Nasar lo iban a matar. Don Lázaro Aponte, alcalde municipal, creyó que ya no corría ningún peligro, asimismo, el padre Carmen Amador. Cuando Margot caminaba rumbo a su casa, se enteró del escándalo que circulaba: la hermosa Ángela Vicario, que se había casado el día anterior, había sido devuelta a casa de sus padres porque el esposo encontró que no era virgen. Nadie podía explicarle cómo fue que el pobre Santiago Nasar terminó comprometido en semejante enredo, pero sí sabía con seguridad que los hermanos de Ángela lo estaban esperando para matarlo. Margot le contó a su madre la posible tragedia y ella salió rápidamente para avisarle a Plácida acerca de los intentos de asesinato contra su hijo, sin embargo, cuando iba en la calle, le dijeron que ya era muy tarde, Santiago ya había sido asesinado.

II
Bayardo San Román, el hombre que devolvió a la esposa, había venido por primera vez en agosto del año anterior: seis meses antes de la boda. Andaba por los 30 años, era muy rico, tenía los ojos dorados, de cintura angosta y parecía un hombre triste. Nadie supo nunca a qué vino realmente, se decía que andaba de pueblo en pueblo buscando novia para casarse. La noche en que llegó dio a entender en el cine que era ingeniero de trenes y habló de la urgencia de construir un ferrocarril. Nunca se estableció muy bien cómo se conocieron él y Ángela, pero supuestamente un día Bayardo vio a Ángela caminar por la calle junto con su madre y dijo que se casaría con ella, posteriormente, hubo una feria en donde se subastaron varias cosas y Ángela era quien cantaba las cifras. Bayardo compró todos los artículos de la rifa y en especial la ortofónica, la cual envió a casa de Ángela envuelta y adornada para regalo por su cumpleaños.

Ángela Vicario era la hija menor de una familia de recursos escasos. Su padre, Poncio Vicario, era ciego y orfebre de pobres. Purísima del Carmen, su madre, había sido maestra de escuela hasta que se casó. Las dos hijas mayores de Pura se habían casado muy tarde y una hija intermedia falleció de fiebres crepusculares.

Ángela era la más bella de las cuatro, pero tenía un aire desamparado y una pobreza de espíritu que le aguardaban un porvenir incierto.

Al muy poco tiempo, Bayardo San Román le propuso matrimonio a Ángela. Ella no estaba muy convencida de convertirse en su esposa, pero él había atrapado con sus encantos a la familia Vicario y además representaba una gran bendición, tomando en cuenta el estatus social de la familia. La madre de Ángela pidió que Bayardo San Román acreditara su identidad, pues hasta entonces nadie sabía quién era. Bayardo trajo a su familia para ponerle fin a las distintas conjeturas y chismes que circulaban en el pueblo acerca de su identidad. Eran cuatro: la madre, Alberta Simonds, una mulata grande de Curazao que hablaba el castellano mezclado con el papiamento; las hermanas, acabadas de florecer, parecían dos potrancas sin sosiego y el padre, la carta grande: el general Petronio San Román, héroe de las guerras civiles del siglo anterior y una de las glorias mayores del régimen conservador por haber puesto en fuga al coronel Aureliano Buendía en el desastre de Tucurinca.

El día de la boda se fijó pronto y hubiera sido antes de no ser por el luto que guardaban los Vicario. Ésta se iba a celebrar en casa de la familia Vicario, la cual requería de remodelaciones para la cantidad de invitados, incluso Bayardo alquiló las casas de los vecinos para que tuvieran más espacio para el baile. Asimismo, ya estaba dispuesto el nuevo hogar de la pareja, una casa en la colina que pertenecía al viudo Xius y era la casa más bonita del pueblo, pues desde allí se veía el paraíso sin límites de las ciénagas cubiertas de anémonas moradas, y en los días claros de verano se alcanzaba a ver el horizonte nítido del Caribe y los trasatlánticos de turistas de Cartagena de Indias.

Nadie hubiera pensado que Ángela Vicario no fuera virgen, dado que nadie le había conocido ningún novio anterior y había crecido junto con sus hermanas bajo el rigor de una madre de hierro. Ella quería suicidarse pero a falta de valor resolvió contarle a su madre, quien le aseguró que casi todas las mujeres perdían la virginidad en accidentes de la infancia y que habían trucos para engañar al marido con la reposición de otra sábana que pudiera exhibir en su primera mañana de recién casada, la sábana de hilo con la mancha de honor. Ángela se casó con esa ilusión y Bayardo San Román debió casarse con la ilusión de comprar la felicidad con el peso descomunal de su poder y fortuna, pues cuanto más aumentaban los planes de la fiesta, más ideas de delirio se le ocurrían para hacerla más grande. El general Petronio San Román y su familia llegaron en un buque de ceremonias del Congreso Nacional, junto con varias personalidades distinguidas y muchos regalos. Al novio le regalaron un automóvil convertible con su nombre grabado en letras góticas y a la novia le regalaron un estuche de cubiertos de oro puro.

El acto final terminó a las seis de la tarde, cuando se despidieron los invitados de honor y el buque se fue con las luces encendidas, dejando un reguero de valses de pianola. Los recién casados aparecieron poco después en el automóvil descubierto y después de festejar un rato, Bayardo ordenó que siguieran bailando por cuenta suya y se llevó a la esposa aterrorizada para la casa de sus sueños donde el viudo Xius había sido feliz. La parranda pública se dispersó en fragmentos hasta la media noche. Santiago Nasar, quien gustaba de hacer cálculos sobre los gastos de la fiesta, estuvo festejando y bebiendo con el narrador, Enrique, Cristo Bedoya e incluso con los hermanos Vicario 5 horas antes de que lo mataran.

Por la madrugada, Bayardo San Román entregó a su suegra a Ángela Vicario, sin pronunciar una sola palabra, posteriormente se despidió de Pura con un beso en la mejilla.

Pura Vicario golpeó con mucha rabia a su hija y cuando los gemelos volvieron a casa, un poco antes de las tres de mañana, escucharon la sentencia que Ángela hacía en contra de Santiago Nasar, el que supuestamente la despojó de su virginidad.

III
El abogado de los Vicario sustentó la tesis del homicidio en legítima defensa del honor, que fue admitida por el tribunal de conciencia, y los gemelos declararon al final del juicio que lo hubieran hecho mil veces más por los mismos motivos. Los gemelos se rindieron ante su iglesia pocos minutos después del crimen. Ambos estaban exhaustos por el trabajo bárbaro de la muerte, y tenían la ropa y los brazos empapados.

Habían empezado a buscar a Santiago Nasar en la casa de María Alejandrina Cervantes, pero de haber sido cierto, jamás hubieran vuelto a salir de allí, pues María Alejandrina, quien llevaba un negocio de casa de citas con mulatas, le tenía un profundo respeto a Santiago, quien en su adolescencia estuvo enamorado de ella hasta que su padre descubrió el amorío. Por consiguiente, los gemelos fueron a esperarlo en la casa de Clotilde Armenta.

Nunca hubo una muerte más anunciada. Después de que la hermana les reveló el nombre, los gemelos Vicario pasaron por el depósito de la pocilga, donde guardaban sus cuchillos para descuartizar cerdos, y escogieron los dos mejores que tenían. Los envolvieron en un trapo y se fueron a afilarlos en el mercado de carnes. Faustino Santos, un carnicero amigo, los vio entrar a las 3:20 y mientras los gemelos afilaban sus cuchillos anunciaron que iban a matar a Santiago. Nadie les hizo caso porque pensaban que estaban borrachos, pero Faustino percibió una luz de verdad en la amenaza de Pablo Vicario y le comunicó lo ocurrido a un agente de la policía que pasó a comprar una libra de hígado para el desayuno del alcalde. El agente se llamaba Leandro Pornoy, quien fue a la tienda de Clotilde Armenta cuando los gemelos estaban sentados esperando.

Clotilde Armenta tenía una tienda que vendía leche al amanecer y víveres durante el día, y se transformaba en cantina desde las seis de la tarde. Esa mañana, Clotilde estaba levantada más temprano porque quería terminar de vender la leche antes de que llegara el obispo.

Los hermanos Vicario entraron a las 4:10 y éstos anunciaron, que andaban buscando a Santiago Nasar para matarlo. El agente Leandro Pornoy, que iba por la leche del alcalde, comprendió las intenciones de los hermanos y le avisó al coronel Lázaro Aponte. Éste se dirigió a casa de Clotilde y sólo les confiscó los cuchillos a los hermanos. Clotilde estaba desilusionada, pues esperaba que arrestaran a los gemelos hasta esclarecer la verdad del conflicto. Los hermanos Vicario habían contado sus propósitos a más de doce personas que fueron a comprar leche, y éstas lo habían divulgado por todas partes antes de las seis. A Clotilde le parecía imposible que no se supiera nada en la casa Santiago así que le mandó un recado urgente a Victoria Guzmán, la criada de Santiago, para alertar a Santiago del peligro. Clotilde no había acabado de vender la leche cuando volvieron los hermanos Vicario con otros dos cuchillos envueltos en periódicos.

Faustino Santos no pudo entender porqué habían vuelto los gemelos a afilar sus cuchillos, y al oírlos gritar que iban a sacarle las tripas a Santiago, creyeron que estaban borrachos y exagerando, sin embargo, Clotilde notó que los gemelos llevaban la misma determinación de antes para matar a Santiago.

Pedro Vicario, según declaración propia, fue el que tomó la determinación de matar a Santiago Nasar, y al principio su hermano no hizo más que seguirlo. Pero también fue él quien pareció dar por cumplido el compromiso cuando los desarmó el alcalde, y entonces fue Pablo Vicario quien asumió el mando.

Cuando los gemelos salieron de la porqueriza con los otros cuchillos, fueron a casa de Prudencia Cotes, la novia de Pablo Vicario. Prudencia ya sabía cuáles eran las intenciones de los hermanos y jamás se hubiera casado con Pablo si éste no hubiera cumplido como hombre. Prudencia Cotes se quedó esperando en la cocina hasta que los vio salir, y siguió esperando durante tres años hasta que Pablo Vicario salió de la cárcel y fue su esposo de toda la vida. De allí, los gemelos fueron a la tienda de Clotilde para esperar a su víctima. Santiago Nasar entró a su casa a las 4:20 después de haber estado, primero en la fiesta, después, junto con Luis Enrique, el narrador y Bedoya, fue a casa de los novios para reventar petardos en honor a los novios y finalmente estuvo en casa de María Alejandrina hasta pasadas las tres. Luis Enrique, por su parte, llegó muy borracho a su casa y se quedó dormido en el baño, mientras que el narrador permaneció en casa de María Alejandrina.

A las 5:30, Victoria Guzmán despertó a Santiago para ir a recibir al obispo, pero no le dijo nada con respecto al mensaje que habían enviado. Por otra parte, Luis Enrique había visto a los gemelos antes de regresar a casa, pero estaba tan borracho que no recuerda lo que le dijeron ni lo que él contestó. A la mañana siguiente, oyó sin despertar los primeros bramidos del buque del obispo. Después se durmió a fondo, rendido por la parranda y lo despertó un grito histérico de su hermana Margot que decía que habían matado a Santiago.

IV
Los estragos de los cuchillos fueron apenas un principio de la autopsia inclemente que el padre Carmen Amador se vio obligado a hacerle a Santiago Nasar por ausencia del doctor Dionisio Iguarán. Siete de las numerosas heridas eran mortales. Lo habían herido en el páncreas, el pulmón, el hígado, los brazos, la mano, etc. La autopsia se realizó dentro de una escuela pública del pueblo.

Entre tanto, los hermanos Vicario estaban encerrados en la cárcel, sin poder conciliar el sueño porque todo su cuerpo y sus ropas olían a Santiago, de hecho, todo el pueblo olía a Santiago Nasar. Pensaban que querrían matarlos en venganza a su acto. El temor de los gemelos respondía al estado de ánimo de la calle.

El coronel Aponte interrogó a la comunidad árabe para ver si tenían planeado tomar represalias en contra de los Vicario, pero dicha comunidad sólo sufría su pérdida.

La familia Vicario se fue completa del pueblo, hasta las hijas mayores con sus maridos, por iniciativa del coronel Aponte. Se fueron a Manaure sin que nadie se diera cuenta, cerca de Riohacha, donde estaban presos los gemelos. Allá fue Prudencia Cotes a casarse con Pablo Vicario cuando éste quedó absuelto. Pedro Vicario, sin amor ni empleo, se reintegró 3 años después a las Fuerzas Armadas, mereció la insignia de sargento primero.

Para la inmensa mayoría, sólo hubo una víctima: Bayardo San Román, quien después de haber regresado a Ángela, bebió tanto en la colina de Xius que lo encontraron en estado de urgencia por intoxicación etílica. La madre de Bayardo y sus hermanas fueron a acompañarlo en la pena. Después se marcharon del pueblo y tanto la casa en la colina como el coche convertible, se desintegraron con el paso de los años.

Después de 23 años, el narrador vio a Ángela Vicario en la terraza de una casa. Ella nunca hizo ningún misterio de su desventura y la contaba a quien le preguntara con sus pormenores a excepción del secreto que nunca se pudo aclarar: quién fue, cómo y cuándo el verdadero causante de su perjuicio, pues nadie creyó que en realidad hubiera sido Santiago Nasar, quien era demasiado altivo para fijarse en ella. Ángela contó que siempre se quedó grabada en su memoria la imagen de Bayardo y si lloraba o sentía pena, era por él. Ángela lo vio un día salir de un hotel, pero él no la vio. Nació todo de nuevo y ella se volvió loca de remate por él. A partir de entonces comenzó a escribirle, poco a poco las cartas se hicieron semanales, pero no había respuesta alguna. A Ángela le bastaba saber que él las estaba recibiendo, pero era como escribirle a nadie.

Una madrugada, por el año décimo, la despertó la certidumbre de que él estaba desnudo en su cama. Ángela le escribió entonces una carta febril de 20 pliegos en la que soltó sin pudor las verdades amargas que llevaba podridas en el corazón desde su noche funesta. Pero no hubo respuesta y a partir de entonces ya no era consciente de lo que escribía a ciencia cierta, pero lo siguió haciendo por 17 años.

Un medio día de agosto, mientras Ángela bordaba con sus amigas, Bayardo San Román, más gordo y viejo, apareció con una maleta con ropa para quedarse y otra maleta igual con casi dos mil cartas que ella le había escrito, ordenadas por fechas, en paquetes cosidos con cintas de colores y todas sin abrir.

V
La impresión general era que Santiago Nasar murió sin entender su muerte. Después de que le prometió a Margot que iría a desayunar, Cristo Bedoya se lo llevó del brazo por el muelle. Yamil Shaium, un árabe comerciante, fue el único que salió a esperar a Santiago para prevenirlo en cuanto escuchó el rumor. Cristo Bedoya, después de despedirse de Santiago, se dirigió a Yamil y apenas escuchó la información, salió corriendo de la tienda en busca de Santiago. Le pareció imposible que hubiera llegado a su casa en tan poco tiempo, pero de todos modos entró a preguntar por él, lo buscó en su habitación y tomó la pistola de Santiago para dársela en caso de necesitarla. Se encontró con Plácida Linero, pero no se atrevió a decirle acerca de la amenaza de los Vicario y sin más explicaciones se marchó a buscarlo. En la plaza se encontró con el padre Amador, pero no le pareció que pudiera hacer por Santiago Nasar nada distinto de salvarle el alma. Iba otra vez hacia el puerto cuando escuchó que lo llamaban los gemelos desde la tienda de Clotilde, así que Cristo Bedoya les dijo que tuvieran cuidado porque Santiago estaba armado. En la puerta del Club Social, Bedoya se encontró con el coronel Lázaro Aponte y le contó lo que acababa de ocurrir en la tienda de Clotilde. Aponte prometió ocuparse del caso, pero primero entró al Club Social para confirmar una cita de dominó y cuando volvió a salir ya estaba consumado el crimen. Cristo Bedoya cometió entonces su único error mortal: pensó que Santiago Nasar había resuelto a última hora desayunar en casa de Margot y fue a buscarlo allá. Al doblar la última esquina, reconoció de espaldas a la madre de Margot, pero ella, envuelta en lágrimas, le dijo que ya lo habían matado.

Mientras Cristo Bedoya lo buscaba, Santiago Nasar había entrado en la casa de Flora Miguel, su novia y futura esposa para la próxima víspera de Navidad. Flora Miguel despertó aquel lunes con los primeros bramidos del buque del obispo y poco después se enteró que los gemelos Vicario estaban esperando a Santiago para matarlo. Santiago acababa de dejar a Cristo Bedoya en la tienda de Yamil Shaium y cuando entró a ver a su novia ella le aventó el cofre con las cartas de amor que le había escrito y le deseó que lo mataran. El padre de Flora Miguel le explicó a Santiago que los gemelos lo querían matar y que podía ocultarse allí o llevarse una escopeta para defenderse. Santiago salió rápidamente de allí y fue rumbo a su casa. Al dirigirse a su casa, lo vieron los hermanos y Clotilde le gritó a Santiago que corriera para salvarse. Cinco minutos antes, en la cocina, Victoria Guzmán le había contado a Plácida Linero lo que todo el mundo sabía. En la sala, donde estaba trapeando Divina Flor, la hija de Victoria Guzmán, vio a Santiago Nasar entrar por la puerta de la plaza. Placida Linero vio entonces el papel con la advertencia en el suelo, pero no pensó en recogerlo. A través de la puerta vio a los Vicario que venían corriendo hacia la casa con los cuchillos desnudos. Desde el lugar en que ella se encontraba, podía verlos a ellos, pero no alcanzaba a ver a su hijo que corría desde el otro ángulo hacia la puerta, y como pensó que él ya estaba dentro y que los gemelos querían meterse para matarlo dentro de la casa, corrió hacia la puerta y la cerró de un golpe. Estaba pasando la tranca cuando oyó los gritos de su hijo y los puñetazos de terror en la puerta, pero creyó que él estaba arriba insultando a los hermanos Vicario desde el balcón de su dormitorio y subió a ayudarlo.

Santiago necesitaba apenas unos minutos para entrar cuando se cerró la puerta. Los gemelos lo apuñalaban varias veces y esperaban que se derribara, pero éste no caía y según los hermanos, parecía que se estaba riendo. Cuando creyeron que ya lo habían matado se fueron corriendo hacia la iglesia. Santiago se levantó, sosteniéndose las entrañas, y trató de entrar por la puerta de la cocina, atravesó la casa de unos vecinos desconcertados por el bullicio y el aspecto de Santiago, y en cuanto entró a su casa, murió.

PERSONAJES

SANTIAGO NASAR: Personaje principal. Joven hombre de un pueblo en el Caribe, heredero de una finca y fortuna. Es asesinado por los gemelos Vicario. Creyente católico, gusta de la pachanga. Nunca supo que lo iban a matar hasta minutos antes de que ocurriera.

ÁNGELA VICARIO: Personaje principal. Joven mujer que se casa con Bayardo San Román pero es regresada a su familia cuando su esposo se da cuenta de que no era virgen. Ángela era la más bella de cuatro hermanas, pero tenía un aire desamparado y una pobreza de espíritu cuando era joven. Cuando es más grande, es persistente al tratar de recuperar a su marido con las cartas que envió por 17 años y cuenta con descaro y desmesura su desventura pasada.

BAYARDO SAN ROMÁN: Personaje secundario. Joven de familia rica que va al pueblo a buscar mujer para casarse. Es de mirada triste y muy orgulloso.

PABLO Y PEDRO VICARIO: Personajes secundarios. Asesinan a Santiago Nasar para salvar el honor de su hermana. Son religiosos, moralistas y gustan de la pachanga.

NARRADOR: Personaje principal. Busca la verdad de los sucesos en el asesinato de Santiago Nasar y a base de entrevistas, conforma la historia. Primo de los Vicario y gran amigo de Santiago Nasar.

____________________________________________________________
Crónica de una Muerte Anunciada es precisamente lo que el título indica, la crónica de la muerte tan anunciada de Santiago Nasar. La estructura literaria se basa en las entrevistas a los amigos y conocidos de Santiago Nasar, así como a la descripción de los acontecimientos desde diferentes ángulos en forma de reportaje periodístico. Gabriel García Márquez atrapa al lector desde que comienza la historia, aún cuando ya se conoce el final desde un principio, pues nos mantiene en vilo a lo largo de la historia.



Gabriel Garcia Marquez.

Martin Fierro - Jose Hernández


El Gaucho Martin Fierro
Capitulo 1:
Martin Fierro se hallaba en una pulperia (bar-despensa) y decide contar su historia, pidiendole a Dios y a los santos que lo ayudaran a refrescar su memoria y aclaren su entendimiento. El decia que no era cantor letrado, que si se ponia a cantar no iba a terminar, que hacia gemir a la prima y llorar a la bordona (Cuerdas de la viguela). Contaba que tenia mucha experiencia en la vida, y que nada enseñaba tanto como el sufrir y el llorar.

Capitulo 2:
Fierro va narrando su vida feliz como gaucho, pero explica que despues comenzaron las desgracias. Dice que tenia hijos, vivienda y mujer; y comienza a detallar los trabajos propios de un gaucho. Vivian escapandose de las autoridades, pues esta se llevaba a los gauchos y los maltrataban sin que estos pudieran defenderse. Luego los mandavan a la frontera o los echaban a un batallon. Fierro cuenta que asi empezaron sus males.

Capitulo 3:
Un dia se encontraba en una pulperia cantando, y el Juez de Paz realizo una arriada en monton. Algunos lograron escapar, pero el no porque era manso y no habia el por que huir. Pero el juez lo odiaba a Fierro, pues este en las ultimas elecciones no habia ido a votar y el juez lo considero de la oposicion, y lo mando a la frontera. Alli al principio no hacian nada, pero despues los empezaron a tratar como malevos y los obligaron a hacer trabajos duros. Los indios entraban cuando querian, a su territorio, pero no los perseguian. Entonces les dieron armas, pero eran lansas y otras armas primitivas, pues para las armas de fuego no tenian municiones. Una vez, los atacaron por sorpresa al salir de un malon, y un indio se le vino encima a Fierro con una lanza, pero este le tiro sus boleadoras bajandolo del caballo y matandolo. Luego se subio al caballo y se escapo al fuerte.

Capitulo 4:
Esperaron que llegara el sueldo pero no venia, y la miseria los acosaba. No tenian nada de ropa, pero a el le quedaba solo una manta de abrigo que se la saco al Comandante. Paso un año y las cosas seguian igual. Luego dieron algo de dinero, pero a el no lo llamaron a cobrar por que "no estaba" en la lista. Se disgusto Fierro, pero de esto se entero el comandante y llamo al Cabo y al Sargento, quienes despues le dieron un castigo.

Capitulo 5:
Fierro esperaba una ocasion en que los indios entraran y hacerse el cimarron (salvaje) y volverse para su pago. Creia que si se quedaba iba a morir. Una noche un gringo borracho no lo reconocio y le disparo a Martin Fierro, pero no le pego porque estaba mamado. Por el ruido salieron los oficiales y lo atraparon a Fierro y lo tiraron al suelo. En eso vino el Mayor y le empezo a gritar. Luego lo ataron de las manos y de las piernas; y toda la noche Fierro le estuvo haciendo maldiciones al gringo.

Capitulo 6:
Se reunio una militada para una expedicion que iban a hacer sin carretas ni baguales (caballos), para golpear a los indios en sus mismas tolderias, y que vendria con ellos un ministro llamado Don Ganza que iba a reunir el ejercito y que tenia cañones. Fierro explica que el nunca fue un gaucho dominado, que nunca se ha acobardadado. Un dia que estaban reunido el Jefe y el Juez de Paz, Fierro agarro un caballo y se escapo. Volvio a su pago al cabo de tres años convertido en desertor. Cuando fue para su rancho no encontro ni el rastro de este. Despues le conto un vecino que sus hijos trabajaron como peones y su mujer se fue con no sabe que gavilan, pues el campo se lo pidieron y la hacienda la vendieron para pagar arrendamientos. Fierro piensa que sus hijos estan sufriendo mucho, y decide hacerse gaucho matrero ("malo" ).

Capitulo 7:
Luego Fierro comenzo a ser perseguido porque pensaban que era un vago, lo que se vio obligado a huir constantemente. Ademas el no tenia ni mujer, ni rancho, ni dinero, ni hijos. Un dia se entero que habia un baile por alli y se encontro con muchos amigos que se alegraron al verlo. Al ver llegar una morena la ofendio. El que la acopañaba habia estado juntando rabia, y luego de otra ofensa de Fierro, el moreno se le vino encima pero el gaucho le pego con un porron de ginebra. Luego el negro lo atropello y le tiro dos cuchillazos que le logro esquivar; pero Fierro le devolvio el ataque y lo hirio. Volvio a venirse furioso, el moreno, encima de Fierro pero este lo hirio nuevamente matandolo.

Capitulo 8:
Otro dia, en un boliche, entro un gaucho guapo y peleador; y lo provoco a Martin Fierro. Este le respondio y comenzaron a luchar, pero Fierro lo mata de un reves con el facon (cuchillo) y se retira del lugar.

Capitulo 9:
Fierro se la pasaba matreriando de dia, pero siempre sobre el rancho estaba para vigilar que la policia no lo agarre, y de noche buscaba una guarida para que no lo atrapen. Un dia, se hallaba contemplando las estreallas y escucho ruido de caballos que se aproximaban. Era la policia que lo habia venido a buscar por sus crimenes. Pero Fierro no queria entregarse y tuvieron que luchar. Un policia le disparo , pero erro el tiro, y el gaucho aprovecho y lo hirio a otro que estaba acomodando las boleadoras. Otros dos se le vinieron encima, pero con faconazos los mato. Luego un policia lo venia a atacar, pero Fierro le echo tierra a los ojos y le clavo el facon. En eso uno de los policias, llamado Cruz, les dijo a los otros que no era justo que le den muerte asi a un valiente y se paso al lado del gaucho, con lo que la pelea se emparejo, y al venirsele dos encima los mato. Al ver esto, el resto de la policia escapo. Despues se dirigeron a un rancho y se pusieron a beber.

Capitulo 10:
Cruz le empieza a contar su historia: habla del gaucho, y de su mujer; y le explica como conocio al Comandante. Este lo tenia de lado a lado y no le pagaba nada. A veces lo mandaba a hacer viajes largos. Pero en una ocasion, entro a su rancho y lo encontro abrazando a su china. Este, por el temor, saco su espada y se le vino encima a Cruz. Le tiro un espadazo, pero el agil gaucho lo esquivo y golpeo al Comandante. Pero en eso entro un hombre del comandante, y le disparo pero no acerto, y Cruz se le acerco y lo mato de un faconazo. Luego agarro sus ponchos y sus prendas y se fue para siempre del rancho.

Capitulo 11:
Luego supo Cruz que habia una milonga por la zona y alli fue. Se puso a bailar, pero el guitarrero lo ofende con una payada y Cruz de un faconazo le corta todas las cuerdas de la guitarra. Un gringo con fusil acudio en defensa del cantor entonces Cruz se vio obligado a salir. De adentro de la pulperia salio el guitarrero y se puso a pelear con Cruz, pero este con un corte lo dejo en el piso. Monto su bagual y se largo a los campos.

Capitulo 12:
Un dia lo llamo el juez a Cruz y le propuso que se hiciera soldado de policia. Asi obtuvo el cargo de sargento, pero como a el no le gustaba andar con el revolver en la cintura y por haber prestado ayuda a Fierro que no lo iba abandonar, decide dejar la policia y seguir como matrero.

Capitulo 13:
Luego se retiran del rancho y mientras van cabalgando, Fierro alaba las creaciones de Dios, en especial la mayor que le dio al hombre que es una lengua que habla. Luego deciden ir a tierras indigenas, al lugar donde estaban los caciques, pues estos trataban a los cristianos que iban por su gusto de "hermanos". Y hacia esas tierras partieron porque alli iban a tener mas seguridad y pasarian menos males. Cruz y Fierro, arriando su tropilla cruzaron la frontera. Y cuando la habian pasado Cruz le dijo a Fierro que mirara su pueblo, y a este dos lagrimas le rodaron por la cara. Siguieron su rumbo y entraron al desierto. El relator concluye diciendo que no sabe si se habran muerto y que el ha relatado a su modo: "Males que conocen todos, pero naides canto"

Segunda Parte
La vuelta de Martin Fierro

Capitulo 1:
El relator pide silencio porque va a demostrar que a su historia le faltaba lo mejor. El explica que uno viene como dormido cuando vuelve del desierto, que habia recibido la facultad para el canto y que tanto el pobre como el rico le han de dar la razon.

Capitulo 2:
Fierro, tristemente, va recordando a su familia y a su pago, y en ocasiones se tira entre los yuyos a llorar por ellos. Recuerda tambien que se dirige al desierto con Cruz, y llegaron a unos toldos de salvajes. Cuando estos los vieron a Cruz y a Fierro se armo un tremendo alboroto y los rodearon. Los gauchos pensaron que moririan, pero en eso llego un idio que les dijo que su salvacion se la debian a un cacique, y que ellos iban a quedar cautivos. Como el indio era muy desconfiado, los pusieron separados bajo vigilancia.

Capitulo 3:
Fierro no pudo hablar con Cruz por dos años, pues recien al cabo de ese tiempo el cacique los dejo vivir juntos, y estos se fueron a la orilla de un pajal. Como el alimento no abundaba por mas empeño que se hiciera, semejante ejercicio hacia diestro al cazador, que tenia que comer cualquier animal.

Capitulo 4:
Fierro explica que antes de aclarar el dia, el indio empieza a aturdir la pampa con su rugir, y a veces, sin que el y Cruz sintieran nada se largaban a invadir. Cuenta que para realizar el malon, se procuran los mejores caballos y van con lanza sola, varios pares de bolas y nada mas, para no fatigar al caballo. Es cruel el indio y odia al cristiano. El peso del trabajo lo dejan a sus mujeres, pues ellos son ladrones, pero viven en miseria que causa horror.

Capitulo 5:
Cuando la invasion regresa, los indios traen miles de cabezas de vacas y yeguas y negocios enteros que han saqueado. Luego se reparten el botin con igualdad y cada indio va a su toldo. Cuando el hombre es mas salvaje, trata peor a su mujer. La mujer pronta esta para servir a un desgraciado, pero tiene corazon de madre. El indio no tiene cariño a nadie ni sabe lo que es amar, y eso se refleja cuando matan a sus mujeres sin tener compasion.

Capitulo 6:
Paso el tiempo y ellos seguian solitarios. De los indios sanguinarios no tenian que esperar, aunque el que los salvo cuando llegaron era mas hospitalario. Este les regalo dos caballos y a veces los fue a ver, aunque Fierro deseaba que jamas lo hubiera salvado. Al cabo de un tiempo, aparecio la viruela negra y empezaron a morir los salvajes. Cruz y Fierro, por esto, tenian ganas de volver a sus pagos, pero como el indio que los salvo enfermo, decidieron ir a su lado a cuidarlo. Pero murio a los pocos dias y Cruz tambien enfermo, muy grave, y antes de morir le pidio a Fierro que si volvia, busque a su hijo. Tuvo un terrible desmayo y murio.

Capitulo 7:
Fierro sepulto a su amigo y humedecio aquel terreno con su llanto. Escuchaba a cada rato a Cruz que lo llamaba, y no encontraba consuelo que ir al suelo al lado se su sepultura. Alli pasaba las horas pensando en su mujer, sus hijos, su pago y su amigo. Como escucho unos quejidos se aproximo a ver que era y descubrio que era una cristiana llena de sangre que un indio habia herido con su rebenque.

Capitulo 8:
Supo despues que ella llevo una comitiva de indios pampas a su partido, matarona a su marido y se la llevaron cautiva. Tenia un hijito a su lado. Cuando estos crecian, los indios lo vendian o los cambiavan por potros. Ella trabajaba para una india, pero un dia la hermana de esta fallecio y le echaron la culpa a ella por brujeria. El Indio la saco al campo y la obligo a que confiese su brujeria, pero como la cautiva no dijo nada, degollo a su hijo.

Capitulo 9:
De ella habian sido los lamentos que Fierro escucho. Cuando el indio lo vio saco sus boleadoras y el gaucho su facon. Se miraban mutuamente, desconfiando uno del otro, hasta que el salvaje se le vino encima y le tiro las boleadoras, que solo rozaron a Fierro, quien le tiro una puñalada, pero el indio la esquivo, y el gaucho se enredo con el chiripa (boleadora indigena) y cayo. El indio se le puso encima y cuando le estaba por pegar, la mujer lo empujo quitandoselo de encima a Fierro. Siguen peleando pero el indio se resbala con el cuerpo del chiquito degollado y cae, y el gaucho aprovecha para hacerle un tajo y luego otro con el que lo mata.

Capitulo 10:
Se subieron, Fierro y la cautiva, a los caballos y se fueron del lugar. Luego describe la forma en que los salvaje domaban potros. Decidio ir sin rumbo. Varias veces no comieron o comieron carne cruda, y en otras con raices se mantuvieron. Hasta que, despues de mucho sufrir, alcanzaron a divisar una sierra y luego se dirigeron a una estancia, en donde se despidio de su compañera.

Capitulo 11:
Al acercarse a otra estancia, se encontro con un viejo amigo. Este le conto que el juez que lo buscaba ya habia muerto; le dice que ya todos sus crimenes habian quedado en el olvido y que el gobierno no lo buscaba. Fierro reflexiona que por culpa del Juez habia perdido diez años, que no son pocos para quien ya llega a viejo. Se entero que habia una carrera de estancieros y se fue para ahi. Estos, despues de reconocerlo le contaron que su mujer habia muerto en la miseria. Y mientras tomaba unos tragos se consolo al encontrarse con sus dos unicos hijos que le cuentan sus historias.

Hijo Mayor de Martin Fierro

Capitulo 12:
LA PENITENCIARIA: Cuenta su soledad y la pobreza en la que vivia. Trabajo como peon con un patron que hacia su vida un calvario. Pero un dia mataron a un boyero y lo culparon a el sin tener nada que ver, y el y dos mas fueron a la carcel. En tal terrible soledad, oye el latido de su pecho y piensa en su madre, padre y hermano. Cuenta que por mas fuerte que sea el hombre, tambien sufre, gime, llora y calla metido en aquel infierno. Lamentaba tambien el no haber aprendido a leer, y sufrio mucho al ver que a otros presos los visitaban sus familias y a el nadie. En la carcel no se permitia hablar, ni matear, ni cantar, ni fumar. Luego les pide que guarden en su memoria lo que les acaba de decir, pues sino tendran que sufrir mucho si no creen en su verdad.

Hijo menor de Martin Fierro

Capitulo 13:
Cuenta que vivio diez años entre extraños, hasta que lo encontro una tia que le dio todo (cuidado, cariño, etc.) y lo nombro heredero de los bienes que tenia. Al fallecer la vieja, heredo todo, pero como era menor el Juez le confisco la herencia hasta que sea mayor. Le nombro un tutor y paso al cuidado de este.

Capitulo 14:
El juez trajo a un viejo medio cimarron (salvaje), muy renegado y muy ladron que lo llamaban Vizcacha. Andaba rodeado de perros que eran todo su placer. Carneaba noche a noche alguna res (vaca, chancho,etc.) en el pago dejando alli el rezago, alzaba en ancas el cuero, que se lo vendia a un pulpero por yerba, tabaco y trago. Le tenia rabia a las vizcachas. -"Cuando el juez me lo nombro tutor me dijo que era un señor, me iba a enseñar a trabajar y darme la educacion, pero en realidad era todo lo contrario. Vizcacha, segun un amigo mio, mato a su mujer de un palazo porque le dio un mate frio. Soñaba siempre con ella y decia que ella desde el mismo infierno lo estaba llamando a gritos."-

Capitulo 15:
-"Solo me aconsejaba cuando estaba borracho."- Le decia que se haga amigo del juez y nunca le lleve la contra; que nadie le tenga envidia; y que si buscaba vivir tranquilo que no se case. Le aconseja que es necesario llevar armas. Luego de estos consejos se quedaba dormido por la borrachera.

Capitulo 16:
-"El viejo vizcacha cayo enfermo y empeoraba. Entonces le traje una curandera a ver si mejoraba. Al verlo dijo que tenia un tuberculo y no le dio mucho tiempo de vida. Vizcacha le pedia a gritos al diablo, que se lo llevara al infierno. Cuando ya no pudo hablar mas, le ate una campana en la mano. Pero al poco tiempo fallecio."-

Capitulo 17:
-"Cuando lo vi muerto, le cobre un miedo terrible. Llame al alcalde y a tres o cuatro de sus vecinos. Los vecinos le pedian a Dios que le perdone todo lo que habia hecho. Sus amigos comienzan a contar las maldades que hacia, como escupir asados ajenos. Esta costumbre se la quito un mulato desertor que le llamaban barullo, quien una noche, luego de escupir el asado Vizcacha, le largo una puñalada, pero el viejo gano la puerta y se fue."- Luego el alcalde comenzo a registrar la casa. Encontro lazos, cabrestos, coyundas, maniadores, una punta de arriadores, cinchones, maneas, torzales, una porcion de bozales, un monton de tiradores, y unas cuantas cosas mas. Pero las personas alli presentes empezaron a reconocer cosas, supuestamente suyas, y a llevarselas. Cuando se fueron todos, el juez le dijo al huerfano que "el iba a ser el heredero y el que se haria cargo de todo", aunque lo que habia quedado eran todas porquerias.

Capitulo 18:
-"Al verme solo con el finado (muerto) y los perros me puse a llorar a gritos. Me saque el escapulario y se lo colgue a mi tutor. Mientras tanto, los perros, para aumentar mi miedo y mi tormento, se pusieron a llorar. Agarre lo que era mio y me fui. Despues me entere que esa tarde vino un peon y lo enterro. Pero al otro dia amanecio con una mano afuera, y segun el enterrador, que se la habia comido un perro. Por mucho tiempo no pude saber lo que me pasaba. Todas las noches soñaba con viejos, perros y guascas (latigos)."-

Capitulo 19:
-"No volvi por lo del juez, por miedo a que me nombre a otro tutor. El juez me habia prometido que cuidaria de mis cosas hasta que tenga 30 años y sea mayor de edad. Vivi por ahi y fui victima del mas desdichado amor con una viuda. Fui a ver a un adivino para ver si me curaba de todos esos males que me habian ocurrido, y me dijo que me habian hecho daño en un mate y me habian querido embrujar, y me paso una pluma de avestruz. Me dijo que la causante de esto habia sido la viuda y que probara una receta, pero esta no curo mis males. Me dio otra pero tampoco funciono. Finalmente me dijo que le corte tres motas a un negro y que las hirviera en leche. Pero como ninguna funciono, me fui a ver al cura y este me dijo que la viuda no se podia casar por que se lo habia prometido a su marido moribundo, y que entonces me aleje de la mujer. Pero el cura le dijo al juez que yo era un cabeza dura y no tenia compostura, y este me echo a la frontera"-

Capitulo 20:
Martin Fierro y sus dos hijos festejaban el reencuentro. En ese momento, vino un mozo forastero que venia de la frontera y les pidio la bendicion. Les dijo que el nombre de Picardia era lo unico que llebava y para contar su historia a todos les pedia licencia, diciendoles que enseguida iban a saber quin era. La gente se puso atenta y Picardia comenzo a cantar.

Picardia

Capitulo 21:
-" Me quede huerfano y no pude conocer a mi padre, siendo mi madre Inocencia me llamaban Picardia. Primero me llevo a su lado un hombre para cuidar las ovejas, pero todo el dia eran quejas y guascazos. Luego me fui a Santa Fe buscando mejores fines, pero tambien me fue mal. Ya pensaba en volverme, cuando salieron unas tias que quisieron recogerme. Ellas se pasaban el dia rezando, y lugo me obligaron a mi. Yo rezaba sin dificultad todo el dia pero a la noche no podia. Por culpa de una morena que me hacia tentar, rezaba pero me equibicaba. Y un dia me aburri de esos enriedos y me fui."-

Capitulo 22:
-"Anduve, siendo pobre, de lado a lado. Pero cuando empece a ganar plata, me tuve que volver. Cuando vine me enrolaron en la Guardia Nacional. Comenze a trabajar en combinacion con el dueño de una fonda (especie de hotel-casino), jugando cartas y peleando a la gente. Hacia trampas asi los clientes se entusiasmaban o se ponian nerviosos y jugaban mas. Como hacia trampa con arte y no me descubrian lo hacia en todos los juegos."-

Capitulo 23:
-" Un dia, un vendedor ambulante napolitano se vino a jugar haciendose el chiquito para sacarme ventaja, pero perdio todo, y se puso a llorar mientras yo me llevaba toda su mercaderia. Segui ganando, hasta que se presento un Oficial de Partida, que era ñato (de nariz chata), que me exigio que pagara una multa porque el juego estaba prohibido y que me iba a llevar al cuartel. Dos veces nos encontramos y dos veces lo insulte. Todo se complico, cuando intente conquistar a la mujer que le gustaba al ñato, y ahi se me declaro enemigo."-

Capitulo 24:
-"Me escape de el en muchas oportunidades, hasta qu me agarro en las elecciones, y me quiso obligar a votar por quien queria el Comite. Pero le dije que "Respeto al que me respeta, pero el naipe y la boleta nadie me la ha de tocar". En ese momento cayo la policia y fui a parar al cepo por no querer pelear."-

Capitulo 25:
A los pocos dias, hicieron citar la gente para reunir un contingente y mandar a la frontera. La mayoria eran los que no habian votado por el que la Partida queria. Llego el Comandante y comenzo a explicarles uno por uno porque los mandarian a la frontera. Luego empezaron a acumularse mas personas, y aunque sus familias lloraran y pidieran compasion, era inutil.

Capitulo 26:
-"Luego llego mi turno y estaba asustado. El comandante me decia que era un jugador, un vago un picaflor, y que habia de ser un bandido como mi padre, a pesar de que no lo conocia. Me empeñe en averiguarlo, y me entere que era el guapo sargento Cruz. Yo conocia bien su historia y jure tener enmienda. Todo consegui olvidar, pero el nombre de Picardia no me lo pude quitar."-

Capitulo 27:
-"Servi en la frontera en un cuerpo de milicia, por culpa de un ñato. Pero alli trabajaba y se hacia sacrificio, y no pagaban nada ni daban ropa. El comisario cuando venia con la paga, por "mala suerte" esta era del contingente anterior. Cuando se cansaban de alguno de nosotros, lo largaban sin ropa ni nada para que vuelva a su partido, sin darle ningun papel que acredite su servicio."-

Capitulo 28:
-"En la frontera lo pasaba como todos, pero cuando me eligieron asistente mejor,en cierto modo, supe hacerme lugar al lado del Ayudante. Este se la pasaba siempre leyendo porque queria recibirse de fraile, era delicado, pero jamas lo vi disgustado. La gente lo aborrecia y lo llamaba "La Bruja", aunque lo unico que hacia era recibir las raciones de viveres y de vicios. Pero los milicios decian que yo y la bruja los estabamos traicionando a todos con sus raciones. Esto no era cierto, por que nosotros los traiamos, pero lo recibia el comandante, que sacaba cuanto queria. Luego pasaba al oficial de semana, al sargento, al cabo y por ultimo recien al soldado, y cuando llegan a este ya casi no quedaba racion. El vestuario era otro infierno; si lo daban, llegaba en invierno el de verano, y en verano el de invierno. Por estas razones parece que el gaucho tiene algun pecado que pagar."-

Capitulo 29:
Esto canto Picardia y despues guardo silencio. Mientras todos celebraban ese casual encuentro, llego tambien un moreno. Este presumia de cantor y se creia bueno, se sento y le pego un rasgido a la guitarra desafiando a Martin Fierro. Este, que siempre se halla dispuesto, tomo la guitarra y los dos comenzaron a cantar.

Capitulo 30:
Fierro explica que el hombre debe mostrarse cuando llegua la ocasion, hace mal en que se niegue o en que se lo rueguen; y dice que hara gemir las cuerdas hasta que las velas no ardan. Cuenta que era costumbre de el cantar las noches enteras. El moreno le dice que el es un pobre guitarrero y da gracias a Dios por poder cantar con alguien que lo experimenta a el. El negro cuenta que tenia nueve hermanos, que ha vivido libre sin depender de nadie, y que sabe mucho. Explica que si tiene alguna falta al cantar que se la perdonen y que se debe escuchar al cantor, aunque sea negro, por que aprenden todos. Fierro le replica que si el sabia tanto, que le diga cual es el canto del cielo. El moreno le dice que Dios habia creado a los hombres negros y blancos, pero que no hizo dos clases distintas, pues los negros pintaban al diablo blanco, y los blancos lo pintaban de negro. Continua y explica que los cielos lloran y cantan hasta el mayor silencio. Fierro, por su parte, dice que los negros y los blancos tienen los mismos dolores, y que le relate el canto de la tierra. El moreno, a pesar de sus pocos conocimientos, lo explico bien, y entonces Fierro le pide el canto del mar, el de la noche, de donde nace el amor, y que explique que entiende por ley. Como relata todas bien, Fierro le permite al moreno que le pregunte algo. El moreno, entonces le pregunta "¿Para que fin el Eterno ha creado la cantidad?" Fierro le dice que Dios creo solo la unidad, y que el hombre aprendio a contar. Al ver que le contesto correctamente, el moreno le pregunta para que formo Dios la medida. Fierro le contesta que la medida la invento el hombre para el bien suyo, pues Dios no tenia que medir sino la vida del hombre. Luego el moreno le pide que le diga que significa el tiempo y el peso. Fierro se lo relata bien, y le dice que si queria aprender mas cosas que se lo preguntara. El moreno le dice que ninguno debe abusar de la ignorancia de nadie, que es seguro que pierda un cantor de media talla contra otro de talla entera, que esta deprimido y triste y que solo cantaria para buscar consuelo. Cuenta que de los diez hermanos solo quedan nueve, pues el primero murio a manos de un pendenciero, que jamas encontro. Dice finalmente que si en otra ocasion payan, cantaran sobre las muertes injustas que algunos hombres cometen. Fierro le responde que por fin se habia callado, que el conocio a los morenos mas peleadores, y que el no busca peleas y que las contiendas no le gustan, pero ni las sombras lo asustan ni los bultos lo menean.

Capitulo 31:
Luego de las palabras, los presentes los separaron y Fierro, sus hijos y Picardia montaron y se dirigeron a la costa de un arroyo. Alli pasaron toda la noche, y al amanecer meditaron, y por su estado de pobreza decidieron separarse. Antes de hacer esto, Fierro les aconsejo.

Capitulo 32:
Fierro los empieza a aconsejar y le dice que estos concejos, que le ha costado adquirirlos, se los da porque desea dirigirlos, pero que su ciencia no alcanza para darles la prudencia que precisan para seguirlos.

Capitulo 33:
Luego se separaron todos, una para cada punto cardinal, pero hicieron una promesa: convinieron entre todos cambiarse el nombre. El relator explica que ha cumplido con su deber, pero todavia le quedan rollos por si se ofrece a dar lazo, que le permitan descansar porque en este punto (33 cantos) se planta; dice que recordemos estas palabras "En mi obra he de continuar hasta darselas concluidas, si el ingenio o si la vida no me llegan a faltar", y que si algun dia faltasen, los gauchos sentiran tristeza en el corazon y lo tendran en su memoria para siempre. "Que nadie se ofenda si canto de este modo no es para mal de ninguno si no para bien de todos".

Fin

Entradas más recientes Entradas antiguas Página principal